De tanto en
tanto, si uno se mantiene atento (o está muy aburrido), se da cuenta de peculiares
curiosidades como la existencia de una innovadora calle
cero en una pista de atletismo -por la que además resulta imposible
correr y acabar ileso- o una curiosa asociación entre bicicletas, literatura y atletismo.
Y todo sin molestarse
en salir de la ciudad.